Un triunfo de los que dejan buen sabor de boca, frente un gran rival, que hasta el último suspiro pudo haber dado la vuelta al marcador y que los de Hernan Quirelli han sabido jugar con gran maestría.
El resultado y las circunstancias del último partido, en el que los alicantinos perdieron al que había sido su gran refuerzo de invierno por seis partidos y al entrenador por otros dos, presagiaban un duro choque, de “alta tensión” como calificaba la final, la Federación Española.
La fortaleza física de los roceños, el empuje de su afición y la ilusión de querer hacer historia no ha sido suficiente y los vileros han jugado el partido más serio de la temporada, concentrados desde el minuto uno y seguros de su juego, de su juego de equipo.
Se puso por delante Las Rozas, 3-0 en el minuto 3 al transformar una patada de castigo, pero en el minuto 9, vino el ensayo de los chocolateros 3-7, después Jaume transformó una patada 3-10 y justo antes del descanso empataron los locales a 10. No tuvo suerte Huesitos La Vila, ya que, con el tiempo cumplido, una patada lejana dio en el larguero repeliendo el balón que hubiera supuesto irse a los vestuarios con ventaja.
En la reanudación, “jugadón” de Adrián, magnífico ensayo y acierto de Jaume Llinares, el pateador alicantino, 10-17. En el minuto 57, recortan de nuevo los locales con tres puntos de una patada, 13-17.
En un tira y afloja de nuevo el 11 vilero, transforma una patada, 13-20, pero los madrileños que no le perdieron la cara al encuentro en ningún momento, transformaron un ensayo y la patada, empatando a 20 en el 72. A falta de 3 minutos, Jaume que no solo sabe patear, sino también correr, se va por el ala y transforma los cinco puntos definitivos, dejando el resultado en 20-25 para Huesitos La Vila Rugby Club, que sube a la primera división nacional.
